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Dónde comer en Malasaña: la guía de quien trabaja en el barrio

Por Jose Andrés

Cofundador de My Pasta My Art, restaurante de pasta fresca artesanal en Malasaña (Madrid).

Llevamos desde 2020 con las puertas abiertas en la calle del Espíritu Santo. Seis años de servicio dan para conocer un barrio: dónde comen los vecinos, dónde toman el vermut los cocineros cuando libran, qué sitios aguantan el paso de las modas. Esta guía es esa lista. Sitios reales, con dirección, que recomendamos cuando alguien nos pregunta en la puerta.

¿Dónde tomar el vermut o un buen vino en Malasaña?

Casa Camacho (calle San Andrés, 4). Abierta desde 1929 y casi intacta desde entonces. Se pide un yayo —vermut, ginebra y casera, invento de la casa— y se acompaña de boquerones o berenjenas de Almagro. Pequeño, ruidoso y de pie. Así debe ser.

La Colmada (calle Espíritu Santo, 19). Mitad tienda de ultramarinos, mitad bar. Conservas buenas, quesos, embutido y vino. Puedes tomarlo allí o llevarte la lata a casa. Está a unos metros de nuestra puerta; los domingos de vermut, la calle es suya.

Casa Botella (calle Jesús del Valle, 31). Vinoteca de barrio con el listón alto: copas bien elegidas, picoteo a la altura y horario largo, hasta la 1:00. Para la conversación que no quiere terminar con la cena.

¿Dónde comer cocina tradicional?

Casa Macareno (calle San Vicente Ferrer, 44). Taberna castiza con cocina seria detrás: croquetas de ibérico y trufa, escabeches, guisos. Barra para tapear a cualquier hora y mesas para sentarse a comer de verdad.

¿Y si no me apetece comida española?

Icaza (calle Espíritu Santo, 12). Cocina mexicana de herencia familiar, nacida en Cancún y traída a Madrid por sus propias cocineras. Sin tacos de manual: gorditas, chilaquiles, enmoladas con un mole de 53 ingredientes. Compartimos calle y clientela.

Vira Vira (Corredera Alta de San Pablo, 1 y Fuencarral, 93). Gyros y cocina turco-griega hasta tarde. Cuando el servicio termina y el hambre no, se acaba aquí.

¿Dónde tomar un buen café?

Zéfir (calle Espíritu Santo, 4). Café de especialidad y matcha en un local pequeño que se toma las dos cosas en serio. Un 4,8 en Google con el que es difícil discutir. Abre a las 9:00: el desayuno de la calle empieza aquí.

Café Manuela (calle San Vicente Ferrer, 29). Historia viva de la Movida: espejos, madera, juegos de mesa y tardes que se alargan. No se viene por el café; se viene por el sitio.

¿Y la pasta fresca?

Esa es la nuestra. My Pasta My Art (calle Espíritu Santo, 16). Pasta hecha a mano cada día en nuestro obrador, con un sistema propio: eliges una salsa casera, la personalizas con fudys —quesos, verduras y proteínas— y la completas con tu pasta. Los platos parten de 13,90 €, hay penne sin gluten y opciones veganas, y se reserva online o en el 854 76 03 63. Abrimos todos los días desde las 12:00.

Tres consejos de quien trabaja aquí

El barrio se llena los viernes y sábados a partir de las 21:00; si vienes sin reserva a cualquier sitio de esta lista, mejor antes de las 20:30. El metro resuelve más que el coche: Tribunal (L1, L10) y Noviciado (L2) dejan todo a menos de cinco minutos. Y la calle del Espíritu Santo, de punta a punta, resuelve un día entero sin caminar más de doscientos metros: café en Zéfir (número 4), comida mexicana en Icaza (12) o pasta fresca en nuestra casa (16), y vermut y conservas en La Colmada (19).

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